ESCUELAS DEPORTIVAS DE AIKIDO

E.D.A

La Federación Chilena de Aikido ha instaurado desde el año 2004 hasta la fecha, vía Fondeporte, un programa de acción social denominado “Escuelas Deportivas de Aikido” orientadas a niños y niñas de escasos recursos de las comunas de Santiago, Cerrillos y Rancagua, respectivamente. Estas escuelas tienen como fin apoyar la educación formal que reciben estos niños en los colegios, realzando a sus propios cuerpos como herramientas de  aprendizaje.

 Afinando su sentido de la lateralidad (esencial en el razonamiento matemático), su espacialidad, su psicomotricidad fina y su elongación el alumno comienza poco a poco a dominar su propio cuerpo, redescubriendo sus potencialidades y gozando de la práctica de un deporte No-Tradicional.

 Los niños y niñas de las E.D.A son instruídos por profesores federales de primer nivel, que cumplen con los exigentes estándares de calidad técnica y pedagógica que impone nuestra Federación. Estos instructores guían a los alumnos en sus primeros pasos en el arte del Aikido en clases de una hora, tres veces por semana en los Dojos facilitados para tal fin.

Vale decir, que por su profunda raíz filosófica, el Aikido es una excelente forma de inculcar a estos niños el respeto, la lealtad, la compasión, el compañerismo y la autodisciplina, entre otras virtudes que conlleva la práctica de un Budo tradicional. Aportando, de esta manera, en la generación de seres humanos íntegros, que no sólo poseen una gran base de conocimientos académicos sino que poseen un fuerte compromiso social y cívico, para con su país.

 De esta forma, nuestra Federación trata de poner su grano de arena para cumplir la tarea que nos encomendó el fundador del Aikido, O Sensei Ueshiba Morihei:

LA FINALIDAD DEL AIKIDO

Me pregunto si comprendéis el propósito real del Aikido. No se trata meramente de adiestrarnos en las técnicas de bujutsu. Su otra finalidad es la creación de un mundo de belleza, gracia y elegancia. Es hacer de este mundo un lugar mejor, un mundo de alegría. Como siempre digo, Dios nos dio el mundo, y el mundo es una familia.

Tenemos el continuo privilegio de gozar de su belleza y de su esplendor. Nuestra obligación, como seres humanos, es establecer una sociedad que haga justicia a la belleza y al esplendor. Nuestro objetivo en budo no es tan sólo protegernos a nosotros mismos. Debemos aceptar el don del amor divino de Dios, y esforzarnos constantemente por honrar este don alimentando los cambios que llevarán la felicidad al mundo.

Si de verdad honramos el sagrado corazón de las artes marciales (budo), debemos trabajar por la paz, por un mundo sin enfrentamientos, sin miserias y sin conflictos. Esta es la verdadera razón por la que practicamos Aikido.



Morihei Ueshiba

Fundador del Aikido